La historia de la humanidad ha sido marcada por distintos momentos, desde el pensar en la forma como se ha construido el ser humano, si bien la evolución del hombre donde la ciencia dice que provenimos de una evolución de especies, que nos dio la capacidad de pensar o decidir, que en las religiones le llaman libre albedrio, todas aquellas con la capacidad de decisión y de usar el pensamiento, la conciencia y sobre todo la razón.
No podemos quitar los diferentes estudios antropológicos, científicos, sociales, psicológicos, sobre el desarrollo y evolución de los seres, donde se desprenden diferentes teorías del desarrollo del ser y de sus capacidades intelectuales.
Acorde a diferentes escenarios y desarrollo del ser humano, sabemos que los adolescentes entre 12 y 20 años aproximadamente, se encuentran en una búsqueda de identidad, probando lo que les gusta, de ello que se conozcan las diferentes tribus urbanas y que nazca el termino adultocentrismo, haciendo referencia muy en lo general a la falta de entendimiento y valorización de los adolescentes por los adultos.
Dentro de estas tribus urbanas hemos visto evolucionar, o bien estancarse a muchos de ellos en los emos, punquetos, chacalones, darquetos, entro todas las tribus que puedan existir y que no nos alcanza para nombrar, pero algo en común que tienen estás tribus, es que sus miembros se unen con la finalidad de ser entendidos, pero su rasgo peculiar siempre ha sido el continuar en su especie.
Los therian no son seres humanos que no se reconozcan como humanos, si no son humanos que se conectan o dicen conectarse con un animal dentro de ellos, eso genera que justifiquen tener conductas animales, ya sea pararse en cuatro patas, ladrar, y sobre todo el comportamiento.
Aquí esta la peculiaridad, si bien lo que diferencia la humanidad de los animales es la capacidad de decisión, de pensamiento, ¿qué lleva a este grupo de adolescentes a buscar regresar a esa etapa tan instintiva?
Es una pregunta que no podemos responder de una forma afirmativa, pero podemos verlo desde que en la fantasía el generar una regresión a esas etapas, las lleva a no tener una responsabilidad, pero sobre todo a tener la dependencia de cuidados de un humano, si lo pensamos desde la siguiente forma, regresan a una etapa evolutiva donde el niño necesita a la madre para sobrevivir ya que ella debe cubrir esas necesidades básicas.

Si bien se reconocen como trans-especie, la realidad es que la mayoría de los animales viven sobre el placer, sin ninguna responsabilidad, y sobre todo los therian que dicen ser animales como zorros, osos, perros, fuera de los perros, son animales libres sin necesidades de responsabilidad.
Desde ese punto quiero partir, que tanto se va dando este tipo de movimientos a partir de no asumir la responsabilidad que como seres humanos les corresponde, porque bien pudieran ser ambientalistas y luchar por las causas de los animales, pero no, ellos buscan ser el animal, y aunque no son tan animales porque usan tecnología y otras cosas más, pareciera que viven en una fantasía, que les genera un gran gozo o placer.
Intentando entender un poco más, podría decirse que los therian son jóvenes que ponen en juego su humanidad para encontrar una identidad, ya que la actualidad o su realidad podrían verla tan estresante o amenazante que regresan a estas etapas de la evolución con tal de no responder a la humanidad que les conlleva.
Una humanidad que está llena de altas y bajas en una sociedad que día a día es más demandante pero sobre todo, una sociedad que los lleva a tener responsabilidades y a generar ser personas productivas y que su lenguaje siempre esta inscrito y atravesado por la palabra, una palabra que día a día les muestra que por más que quieran y tengan comportamientos animales, no podrán volver a ese lugar.
Aunque sus fantasías o goces, placeres los quieran llevar a una producción de lo que ahora conocemos como dopamina barata, todo su mundo los aleja de su regresión, pero lejos de todo ello, la pregunta sigue abierta, ¿Qué pasa con nuestras juventudes que quieren ser animales?

