En esta ocasión hablaremos de un tema que desde hace un tiempo está causando revuelo: ¿qué es la juventud? Esa juventud que nos lleva a pensar en los cuerpos más firmes, sin arrugas, pero, sobre todo, a que se genere cierta fijación en esa etapa.
Si bien ahora podemos acceder a muchos títulos en internet buscando la palabra twink (adolescentes y jóvenes entre 17 a 28 años aproximadamente), así como en la mayoría de los contenidos pornográficos va generando gran relevancia, hoy te invito a pensar: ¿qué sucede con esta etapa de la vida o con estas generaciones?
En algún momento hemos visto que la juventud es una edad de mucha admiración. Muchas personas dicen: «Oh, juventud, divino tesoro», pensando en toda la fortaleza y energía que se supone que se deben tener a esa edad. Delimitemos la edad.
En muchos casos vemos que se hace referencia a twink a chicos de 17 a 28 años, si bien es una edad en donde la mayoría de los jóvenes tiene la idea de que se pueden comer el mundo o hacer todo aquello sin límites, en la parte emocional se va creando una huella o fijación para no querer crecer.
Es una edad de cuerpos cuidados, firmes; sobre todo, una edad donde algunos adultos quieren acceder a esos cuerpos y entonces se va dando una connotación de perfección, de plenitud, pero, sobre todo, de gran valía. Entonces, cuando se van acercando a la edad para dejar de ser twink, comienzan sentimientos de minusvalía y, sobre todo, de dolor por crecer.

Ya que se han vuelto objetos de placer, por medio de la juventud, pueden acceder a cosas a las que antes no podían acceder. Es más, lo vemos en las sociedades modernas: entre más enseñen, más deseados y erotizados se vuelven.
Esta situación de ser objetos de deseo nos lleva a pensar que los chicos o jóvenes de ahora sufren tanto por no lograr colocarse en los estándares de la sociedad, ya que al pasar la edad pierden el valor. Entonces hablamos ya de dos puntos que generan depresión, que son la perfección y el valor.
Si bien existen campañas para eliminar estos prejuicios en mujeres, pareciera que no se erradicaron; se aumentaron en los hombres. Es por eso que podemos pensar que el aumento en las enfermedades mentales parte de estas situaciones, de querer lograr una perfección y no salir de esas edades, porque entonces ya no podrán estar en el mercado del deseo.
Un deseo que se puede ver hasta como perverso, ya que lleva a someter al cuerpo a cierto rigor, castigos o vivir una vida intensamente para sacarle provecho al cuerpo, que tiene fecha de caducidad o un tiempo limitado en lo que uno es twink, si bien algunos otros personajes ilustres indican que la edad puede variar entre los twink, puede ir de los 18 a los 25.
Observemos que son tiempos muy cortos, donde el joven debería enfocarlos en sus estudios o disciplinas diferentes, no en pensar que después de ese tiempo ya no tendrá un valor real, para ser querido, admirado o bien deseado.
Al no encontrar algo con qué llenar el vacío, se van generando pensamientos suicidas en los twink o bien una falta de identidad, ya que si no son jóvenes, no existirá quien los pueda erotizar y el mundo se les comienza a cerrar, es el momento donde la erotización va disminuyendo y en muchas ocasiones se terminan las relaciones de placer que tienen y son cambiados por personas más jóvenes.
El ser twink se relaciona con el objeto de deseo, pero sobre todo con una sexualidad activa. Es por eso que van aumentando las depresiones al no alcanzar los estándares marcados por la erotización, y va siendo que ser twink no es algo tan bello como se piensa, sino una situación estresante para ser parte de la juventud de deseo, de erotización, pero sobre todo de la perfección.
Es por eso que te invito a reflexionar si realmente, tu sexualidad la vives por placer o la vives para aprovechar tus llamados años de twink? ¿El sexo es por placer o por encubrir otros vacíos emocionales?

