¿Te ha pasado que estás hablando con alguien y esa persona parece prestar más atención a su celular que a la conversación? O quizá, ¿alguna vez tú lo has hecho? A la conducta de ignorar a las personas que se encuentran físicamente presentes —como amigos, pareja o familiares— para prestar atención al teléfono celular u otros dispositivos móviles se le conoce como phubbing.
En la actualidad, el celular se ha convertido en una herramienta indispensable para mantenernos comunicados en distintos ámbitos de nuestra vida. Lo utilizamos para conversar con amigos y familiares, atender cuestiones laborales, consultar información y realizar múltiples actividades. Por ello, es cada vez más común que, incluso durante una reunión o una conversación presencial, desviemos nuestra atención hacia el teléfono. Sin embargo, su uso frecuente no debería llevarnos a descuidar la interacción con las personas que tenemos frente a nosotros.
Aunque el mundo digital nos permite estar conectados con personas que se encuentran lejos, también puede interferir en la comunicación cara a cara. Cuando el teléfono ocupa constantemente nuestra atención, puede disminuir la calidad de nuestras interacciones y generar en los demás una sensación de desinterés, distanciamiento o falta de escucha.
Por ello, resulta importante recuperar espacios de conexión genuina con quienes nos rodean. Podemos comenzar con pequeños cambios: guardar el celular durante una conversación, evitar revisarlo constantemente cuando estamos con familiares o amigos y utilizarlo únicamente cuando sea necesario. Estar presentes también es una forma de cuidar nuestros vínculos.

